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(Spanish follows)
Inter-American Commission Should Press Nations for Action
(Washington, DC, October 29, 2008) – The Inter-American Commission on Human Rights is in a crucial position to bring overdue attention to the violations and abuses that women’s human rights defenders face in the Americas, four rights organizations said today after a historic hearing that raised these issues before the commission for the first time.
The Center for Reproductive Rights, the Latin American and Caribbean Committee for the Defense of Women’s Rights (Comité Latinoamericano de Defensa de los Derechos de las Mujeres, CLADEM), Human Rights Watch, and Mulabi – Latin American Space for Sexualities and Rights (Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos) jointly called on the commissioners to urge states to protect women’s human rights defenders and eliminate policies and laws that impede their work.
“People working for women’s rights have to stop suffering attacks and disrespect by government officials,” said Valéria Pandjiarjian, international litigation specialist at CLADEM. “The commission is in a strong position to tell governments throughout the region that people who are seeking basic human rights deserve recognition and protection.”
In Nicaragua, several leading feminists have been subject to repeated threats and acts of intimidation, and are facing criminal investigations into their work, she said. In Colombia, women trade unionists and leaders of economic, social, and cultural rights movements have been killed, assaulted, and threatened in the last few years.
In its session on October 28, 2008, the commission heard testimony from women’s rights defenders in Argentina, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Jamaica, Mexico, Nicaragua, Peru, and the United States. Defenders spoke about the risks they take in their countries when protecting women from all forms of violence, guaranteeing their sexual and reproductive rights, and fighting discrimination on the grounds of sexual orientation and gender identity. They also pointed to domestic laws and policies that hinder their missions.
The director of a reproductive health clinic in the United States reported that anti-abortion extremists target the clinic’s medical professionals with violence, threats, and smear campaigns. Instead of passing measures to provide better protection, state and federal legislators have responded by passing laws restricting access to abortion. These laws create insurmountable economic burdens for medical professionals offering safe abortion services, in addition to women who seek those services, and impose harsh sanctions on those who cannot comply.
“Women’s rights defenders include both advocates for and providers of reproductive rights,” said Katrina Anderson, an attorney with the Center for Reproductive Rights. “It is high time for the US government to step up its efforts to protect people who risk their lives to help women gain access to reproductive healthcare.”
Sexual rights advocates are also under attack. One defender described how a climate of homophobic violence makes any public discussion of the rights of lesbian women deeply dangerous in Jamaica, where homosexual conduct remains criminalized. Transgender and intersex rights defenders from Costa Rica and Peru provided vivid examples to the commissioners of the repeated attacks they face when fighting discrimination, violence, and exclusion based on gender identity and expression.
“The ‘official history’ of humankind, as we know it, is a history in which ‘travestis,’ trans and intersex women are invisible,” said Natasha Jiménez from Mulabi. “Most of us are forced to live in the margins of society after being rejected by our families and the community as a whole. When we organize ourselves to defend our rights, usually we face police abuse and extortion. The price we pay for becoming leaders and encouraging our peers to resist is often murder, torture, arbitrary arrest, or forced displacement.”
In some of these cases, the commission has already granted precautionary measures to protect the life and safety of the human rights defenders. Such measures, however, are not enough. Governments do not always implement these protections, nor does the commission always follow them up adequately. Where threats come from state officials, those called on to provide protection may actually be in collusion with the perpetrators.
“States must protect all of those defending women’s rights, in every aspect of a woman’s life,” said Juliana Cano Nieto, researcher in the Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Rights Program at Human Rights Watch.
The four human rights organizations called for immediate implementation and rigorous follow-up on the commission’s recommendations in its 2006 report to improve the situation for women’s rights defenders in the Americas. They urged the commission to recognize that a broad range of women’s rights defenders are at risk, and to continue to promote the protections that are necessary to ensure that all women’s rights defenders can work freely, safely, and effectively.
Américas: Defensoras de los derechos de las mujeres procuran protección
Comisión Interamericana debe presionar a las naciones para que actúen
(Washington, DC, 29 de octubre de 2008) – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos se encuentra en la posición crucial de prestar una debida atención a las violaciones y abusos que defensoras de los derechos humanos de las mujeres enfrentan en las Américas. Así lo declararon hoy cuatro organizaciones de derechos humanos luego de una audiencia histórica en la que por primera vez se dieron a conocer estos asuntos ante la Comisión.
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Los Estados deben proteger a todas las personas que defienden los derechos de las mujeres, en cada aspecto de las vidas de las mujeres.
Juliana Cano Nieto
investigadora del Programa sobre Derechos de Lesbianas, Gays, Personas Bisexuales y Transgénero |
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El Centro de Derechos Reproductivos, el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM), Human Rights Watch y Mulabi – Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos – exhortaron conjuntamente a la Comisión a urgirles a los Estados a que protejan a las defensoras de los derechos humanos de las mujeres y eliminen políticas y leyes que impiden su trabajo.
“Las personas que trabajan por los derechos de las mujeres deben dejar de ser sometidas a ataques e irrespeto por parte de funcionarios gubernamentales”, dijo Valéria Pandjiarjian, responsable del Programa de Litigio Internacional de CLADEM. “La Comisión se encuentra en una posición fuerte para decirles a los gobiernos de toda la región que quienes procuran los derechos humanos fundamentales merecen reconocimiento y protección”.
En Nicaragua, varias lideresas feministas han sido sujetas a repetidas amenazas y actos de intimidación; también se enfrentan a investigaciones penales sobre su trabajo, dijo la abogada. En Colombia, mujeres sindicalistas y lideresas de movimientos por los derechos económicos, sociales y culturales han sido víctimas de asesinato, ataques y amenazas en los últimos años.
En su sesión del 28 de octubre de 2008, la Comisión escuchó testimonios de defensoras de los derechos de las mujeres en Argentina, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Jamaica, México, Nicaragua y Perú. Ellas hablaron sobre los riesgos que corren en sus países cuando protegen a las mujeres contra toda forma de violencia, garantizan sus derechos sexuales y reproductivos y luchan contra la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género. También destacaron las leyes y políticas nacionales que obstaculizan sus misiones.
La directora de una clínica de salud reproductiva en los Estados Unidos entregó en forma escrita una explicación que extremistas opositores del aborto dirigen violencia, amenazas y campañas difamatorias contra profesionales médicas de la clínica. En vez de aprobar medidas para brindar una mejor protección, legisladores estatales y federales han respondido promulgando leyes que restringen el acceso al aborto. Estas leyes les crean imposibles cargas económicas a profesionales de la medicina que prestan servicios de aborto seguro, como también a las mujeres que procuran esos servicios, e imponen duras sanciones a quienes no pueden cumplirlas.
“Entre las defensoras de los derechos de las mujeres hay tanto activistas por los derechos reproductivos como proveedoras de éstos”, dijo Katrina Anderson, abogada del Centro de Derechos Reproductivos. “Ya es hora de que el gobierno estadounidense intensifique sus esfuerzos por proteger a quienes arriesgan sus vidas para ayudar a que las mujeres tengan acceso a cuidados de salud reproductiva”.
También las defensoras de los derechos sexuales están bajo ataque. Una de ellas describió cómo un ambiente de violencia homofóbica hace sumamente peligrosa toda discusión pública de los derechos de las lesbianas en Jamaica, donde la conducta homosexual continúa penalizada. Defensoras de los derechos de personas transgénero e intersexuales de Costa Rica y Perú ofrecieron a la Comisión ejemplos vivos de los repetidos ataques que enfrentan cuando luchan contra la discriminación, violencia y exclusión por motivos de identidad y expresión de género.
“La ‘historia oficial’ de la humanidad, tal como la conocemos, es una en la cual mujeres travestis, transgénero e intersexuales somos invisibles”, afirmó Natasha Jiménez, de Mulabi. “A la mayoría de nosotras se nos obliga a vivir en los márgenes de la sociedad después de haber sido rechazadas por nuestras familias y la comunidad en su conjunto. Cuando nos organizamos para defender nuestros derechos, por lo general enfrentamos abusos y extorsión por parte de la policía. Con frecuencia, el precio que pagamos por convertirnos en líderes y alentar a nuestras compañeras a oponer resistencia es el asesinato, la tortura, el arresto arbitrario o el desplazamiento forzado”.
En algunos de estos casos, la Comisión ya ha otorgado medidas cautelares para proteger la vida y seguridad de las defensoras de los derechos humanos. Sin embargo, esas medidas no son suficientes. Los gobiernos no aplican estas protecciones en todos los casos y la Comisión no siempre les da un seguimiento adecuado. Cuando las amenazas provienen de funcionarios estatales, los llamados a brindar protección pueden de hecho estar en contubernio con los perpetradores.
“Los Estados deben proteger a todas las personas que defienden los derechos de las mujeres, en cada aspecto de las vidas de las mujeres”, dijo Juliana Cano Nieto, investigadora del Programa sobre Derechos de Lesbianas, Gays, Personas Bisexuales y Transgénero de Human Rights Watch.
Las cuatro organizaciones de derechos humanos instaron a la aplicación inmediata y un riguroso seguimiento de las recomendaciones del informe de 2006 de la Comisión, a fin de mejorar la situación de las defensoras de los derechos de las mujeres en las Américas. Le urgieron a la Comisión a reconocer que una amplia gama de defensoras de los derechos de las mujeres se encuentra en riesgo y a continuar promoviendo las protecciones que sean necesarias para asegurar que todas estas defensoras puedan trabajar con libertad, seguridad y eficacia.
Sprach der Knabe: "Daß das weiche Wasser in Bewegung
Mit der Zeit den mächtigen Stein besiegt.
Du verstehst, das Harte unterliegt."
--Brecht, "Legende von der Entstehung des Buches Taoteking auf dem Weg des Laotse in die Emigration"
Scott Long
Director, Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Rights Program
Human Rights Watch
350 Fifth Avenue, 34th Floor
New York, NY 10118 USA
tel. +1 (212) 216 1297
email: longs@hrw.org
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