Retiro Astraea
   
 
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Buenos días. Es un placer y un honor para mí estar en este retiro de Astraea
con todas y todos ustedes.
Mi presentación de esta mañana, sobre cómo nos estamos enfrentando a los
fundamentalismos religiosos, va a tratar exclusivamente sobre la región en la
que vivo y conozco, que es América Latina. Va a estar dividida en tres partes,
La primera parte trata sobre cuáles son las expresiones de fundamentalismo
religioso en América Latina hoy. La segunda, sobre qué están haciendo
específicamente contra los derechos de las personas LGBT. Y la tercera
sobre cómo les respondemos.
1. Quiénes son
En América Latina hay dos expresiones fundamentalistas: la iglesia católica y
las iglesias evangélicas.
a. La iglesia católica
El 87% de la población del mundo que se dice católica vive en América Latina.
Por eso, según la investigadora argentina Marta Vasallo, somos la región que
el Vaticano “ha elegido para librar su batalla contra lo que denomina ‘cultura
de la muerte’: desde el aborto hasta la homosexualidad”1. Vasallo explica
también que la consigna “defensa de la vida” tiene connotaciones muy
positivas en una región como la nuestra, con su pesada historia (y presente)
de matanzas, guerras de exterminio y condiciones sociales devastadoras.
En toda la región, hay solamente dos países cuyas Constituciones consagran la
separación entre iglesia y estado: Uruguay y México. Lamentablemente, en el
caso de México, a partir del gobierno de Vicente Fox ese artículo de la
Constitución (y muchos otros) pasaron a ser letra muerta. Y peor será con el
sucesor de Fox, Felipe Calderón, que pertenece a un grupo de la extrema
derecha católica (El Yunque). En los demás países, el estado “sostiene” al
culto católico. Este vínculo estrechísimo, y formal, entre la iglesia católica y
el estado implica que también hay representantes de ese culto como asesores
ministeriales en áreas clave como salud, educación y cultura.
1 Vasallo, Marta. “En nombre de la vida” en M.Vasallo (ed.) En nombre de la vida.
Córdoba: Católicas por el Derecho a Decidir (2005)
Durante las décadas del 70 y del 80 hubo en nuestra región movimientos
revolucionarios populares que tuvieron su eco en la iglesia. Sacerdotes,
monjas y laicas/os de la Teología de la Liberación formaron parte de esas
luchas populares de diversas maneras. Una vez derrotadas esas luchas, el
papa Juan Pablo II inició el “disciplinamiento” de sus tropas, nombrando
obispos casi exclusivamente de los sectores más reaccionarios (como el Opus
Dei y los Legionarios de Cristo) y apoyando abiertamente a los grupos que se
llaman a sí mismos “Provida”, como Human Life International, para que se
instalaran en la región.
b. Las iglesias evangélicas
Si bien la iglesia católica es el principal actor religioso-político en la región,
en algunos países las iglesias evangélicas le están disputando ese rol cada vez
con más fuerza.
Por ejemplo en Brasil –donde el 15.4% de la población se declaró evangélica
en el último censo nacional (2000)- entre la Asamblea de Dios y la Iglesia
Universal del Reino de Dios han logrado formar una bancada de 30
diputadas/os para el Congreso Federal en las últimas elecciones.2
En Honduras, la Unión de Iglesias Evangélicas es uno de los conglomerados
empresarios más poderosos del país y cuenta con varias/os ministras/os en
posiciones estratégicas del gobierno3. Una situación similar se vive en otros
países, entre ellos Guatemala y Paraguay.
Qué hacen
Por razones de tiempo, voy a limitarme a tres esferas de acción:
a. Legislativa
- Presentan presentar proyectos de ley que directamente
cercenen nuestros derechos. Ejemplos: enmienda a la
Constitución de Honduras que explícitamente prohíbe el
matrimonio y la adopción por parte de parejas del mismo sexo
(aprobada en 2005); su equivalente en El Salvador –para el que
2 “Bancada Evangélica Cai para Metade no Congresso”, Agencia Estado, 12/10/2006.
3 Dole, Blanca. “Fundamentalismos y estado laico. Defensa de los derechos sexuales”, en
M.Ferreyra (ed) Defensa de los derechos sexuales en contextos fundamentalistas. Buenos
Aires: Católicas por el Derecho a Decidir e IGLHRC (2005).
la iglesia está juntando firmas de apoyo; proyecto de ley para
penalizar los “besos lascivos en público entre parejas del mismo
sexo” –derrotado en el Congreso Federal de Brasil en 2004;
para destinar fondos del estado a programas de “cura” de la
homosexualidad, derrotado en la Asamblea Legislativa de Rio de
Janeiro ese mismo año.
Se movilizan contra las iniciativas legales “positivas” (por lo general, con
éxito). Ejemplos más recientes: embestida contra la propuesta de incluir el
derecho a la “libertad sexual” en el Código Civil Dominicano que, según el
arzobispo Cedano, equivaldría a “justificar por ley un desorden sexual4”.
Colombia: el Senado está tratando una ley que reconoce derechos
patrimoniales a las parejas del mismo sexo. La iglesia evangélica Avivamiento
se encargó de hacer llegar a cada senador o senadora un folleto con imágenes
explícitas de actos homosexuales y una leyenda que decía “Estos pueden ser
los próximos profesores de nuestros jardines infantiles5”.
b. Políticas
Dos ejemplos:
Después de meses de consultas con la sociedad civil, el gobierno del
Perú elaboró –en diciembre de 2005- un Plan Nacional de DDHH. La
activa participación de los grupos LGBT hizo que figuraran en el
Plan muchas iniciativas para la protección de la comunidad. Sin
embargo, bastaron dos reuniones de la Conferencia Episcopal con el
gobierno para que no quedaran ni las letras de la sigla en el Plan...
El CENSIDA, de México, creó a comienzos de 2005 una
campaña contra la homofobia, con spots radiales y televisivos que
promovían la aceptación de gays y lesbianas por parte de sus
familias. La presión de la iglesia católica fue tal que la Campaña
estuvo suspendida durante meses. No lograron prohibirla, pero sólo
pudo proyectarse después de Semana Santa y en algunos estados
los gobernadores se enfrentaron explícitamente al CENSIDA y se
negaron a emitirla.
c. Las calles
Este año en Sao Paulo, dos días antes de la Marcha del Orgullo
4 “Proyecto de Código Civil introduce figura jurídica de la libertad sexual”. Diario Libre,
26 de marzo de 2006.
5 Hernando Salazar, “Polémica por ley gay”. BBC News Colombia.06/10/2006
“mais grande do mundo” (2.500.000 personas), los evangélicos
organizaron la “Marcha para Jesús”, de tamaño casi similar
(3.000.000). Hace pocos días (29 de septiembre) 1.500 personas
marcharon en Bogotá contra el proyecto de ley de parejas al que
me referí más arriba.
Cómo respondemos
Voy a enumerar brevemente las principales estrategias y luego voy a
centrarme en lo que más me interesa pensar con ustedes hoy, que son los
aspectos más bien filosóficos acerca de en qué debe basarse nuestra
resistencia a los fundamentalismos.
Estrategias empleadas:
- Amplia utilización de los medios de comunicación para responder
a los exabruptos de las iglesias.
- Encuadrar las demandas en términos amplios de “derechos humanos” –
discurso que, por la historia latinoamericana, tiene mucho peso moral. Valeria
Flores, joven activista lesbiana argentina, en el acto del 8 de marzo de 2005:
Frente al avance de los fundamentalismos religiosos y de derecha, que se
expresan con diferentes grados de violencia, nos pronunciamos :
· Contra la violencia sexual, social, política y económica.
· Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.
- Evitar siempre las agresiones:. Germán Rincón –líder gay
colombiano y uno de los autores del proyecto de ley de parejasdijo
a la prensa durante la marcha de la iglesia en su contra:
“Está bien: eso es pluralismo”.
- Investigación y denuncia de los casos de corrupción P.ej. En
México, una “auditoría ciudadana”, realizada por una coalición de
grupos feministas y de la diversidad sexual reveló el desvío
ilegal de fondos federales del presupuesto nacional para
VIH/SIDA a la organización “Provida” en 2003.
- Encuestas de opinión que muestran el divorcio entre lo que las
jerarquías eclesiásticas dicen y lo que la gente piensa. P.ej. una
Encuesta de Católicas por el Derecho a Decidir (2004) mostró
que un 65% de la población católica en Bolivia, y un 82% en
México opinaban que homosexuales y lesbianas debían tener
protección legal para evitar la discriminación.6
6 “Encuesta de Opinión Católica en México”. DF. CDD, 2003, y “Encuesta de Opinión y
Percepción Ciudadana Católica sobre Derechos Sexuales y Reproductivos”, La Paz:
Una reflexión “fundamental”...
Sabemos por qué los fundamentalismos son tan atractivos: porque juegan con
sentimientos y necesidades humanas básicas “fundamentales”; porque le
hablan a nuestros temores más hondos: a la incerteza, al caos, a la soledad, a
la falta de sentido. Y también porque, como dice la teóloga brasileña Nancy
Cardoso Pereira, “identifican los límites y los horrores sistémicos del
capitalismo pero no identifican su propia pertenencia a ese sistema, lo que les
impide desenmascarar y criticar la idolatría del mercado...”7. Nuestro miedo y
el permiso para seguir comprando, en resumen, mantienen con vida a los
fundamentalismos.
Cualquiera sea la estrategia que usemos contra ellos, propongo que no
perdamos de vista estos dos elementos.
Exponer la alianza entre fundamentalismos y mercado me parece un elemento
crítico de nuestra resistencia. Y para eso tenemos que atrevernos a resistir
de verdad, a fondo, la dictadura del mercado. En el siglo XXI, pocas
actitudes son más radicales que la de no comprar. Poder decir que no, no
necesitamos el segundo auto y ni siquiera el primero, ni los miles de
ejemplares de nuestro querido folleto organizacional en papel
superextrabrillante. Poder decir que no le creemos a Biblias y Coranes
cuando nos dicen que somos las reinas de la creación y que todo lo que existe
ha sido puesto sobre el planeta para nuestro usufructo y beneficio. Negarnos
a aceptar que la maravilla única, complejísima e irrepetible del cuerpo
humano, del árbol, de la vaca, puede ser apenas un medio para nuestra
riqueza, para el papel del diario, para el plato del almuerzo, y no un fin en sí
mismo, como nosotras, un ser que se merece una vida digna, placer de viento
entre las hojas, de rumiada serena, sin hacha ni matadero, ni maquila.
Poder decir que obscenos son los salarios corporativos (y de algunas ONG
también), los presupuestos de las películas de Hollywood y –por supuesto- los
de los ministerios de defensa. Y no los cuerpos, cualquiera sea su tamaño, su
color, su morfología. Poder decir, como Liliana Felipe, que lo militar es
CDD, 2004.
7 Nancy Cardoso Pereira, “Palavras... se feitas de carne. Leitura feminista e Crítica dos
Fundamentalismos”.Sao Paulo: Catòlicas por el Derecho a Decidir, 2006.
pornografía, y que nosotras defendemos la sexualidad como placer, como
juego, como encuentro entre las personas y de cada persona consigo misma;
por un rato, por varios años, por toda la vida; de a una, de a dos, de a cinco;
con tantos géneros y sexos y cuerpos como la imaginación dicte; con películas,
con dildos, con dinero, con cadenas, con la pura piel, con la computadora, en
sueños, como la vida quiera, siempre que sea sin vergüenza, sin culpa, sin
violencia.
¿Qué decimos ante el miedo?. Sí, la vida es incierta; todo lo que ahora
tenemos – el cuerpo, la salud, el amor, la lucidez- podemos perderlo en un
segundo. Ninguna de nosotras sabe con certeza que volverá a su casa cuando
termine este retiro. Pueden pasarnos tantas cosas aquí o en el viaje de
regreso, o segundos antes de colocar la llave en la cerradura. ¿Y qué? No hay
seguridad, ni en el banco, ni en el avión, ni en el matrimonio, ni en el género, ni
en la “orientación” sexual. Nada dura, todo puede cambiar. Ni siquiera la hay
en la muerte, porque no sabemos, con certeza, de qué se tratará. Decir que
no queremos que nos protejan, que no necesitamos vivir “seguras”. Abrazar la
incerteza y negarnos a rendirle culto al mito de la seguridad podría ser
nuestra fortaleza. Decir sí, puedo estar muerta dentro de cinco minutos. ¿Y
qué? Mi vida no es un futuro que ni sé si voy a ver. Mi vida es hoy, y ayer, el
ayer que se entreteje con mi hoy y lo alimenta. Mientras dure, hoy, mientras
duró, ayer. Porque no soy un océano, ni siquiera un árbol sino sólo un ser
humano, un segundo del cosmos, y aun así, incierta, mínima, mi vida es tan
hermosa, mi vida es la piel de la mujer que amo, la lucha de mis amigas/os
trans que tengo el honor de acompañar, la fiesta de los jacarandáes ahora,
noviembre en Buenos Aires, y si nunca vuelvo a tocarlos ¿qué importa?
Desde esa ética, desde nuestro compromiso con la vida en todas sus
manifestaciones, con la moral de no hacer daño al planeta, no acumular lo
inútil y- lo “fundamental”- no mezquinar el placer ni la alegría, es que quisiera
proponer que nos enfrentáramos a los fundamentalismos.(arriba)

 
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