Intervención de Kim Vance, Center for Women’s Global Leadership, ante el Consejo de Derechos Humanos – Examen Periódico Universal de Argentina, 11 de junio de 2008. |
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.Muchas gracias, señor Presidente.
A pesar de algunos avances legislativos, el estado argentino todavía carece de una agenda clara para los derechos de las mujeres. Para que pueda implementar en forma adecuada las recomendaciones 2, 17 y 18[2] -relacionadas con la discriminación y la violencia contra las mujeres, desearíamos subrayar algunos temas pendientes que no fueron suficientemente abordados durante el diálogo interactivo aun cuando habían sido planteados en la Compilación de informes de Sociedad Civil:
- En el área de la violencia contra las mujeres, uno de los problemas principales es la falta de información y registros oficiales desagregados por sexo; - La violencia de género está relacionada de manera directa con la creciente vulnerabilidad de las mujeres a la infección por el VIH. En 1987, había 14 hombres infectados por cada mujer; en 2005, esa cifra se redujo a 2 hombres por cada mujer. Resulta urgente implementar un plan dedicado a abordar el VIH/SIDA con perspectiva de género. - Queremos expresar nuestra preocupación por el hecho de que el presupuesto del Consejo Nacional de la Mujer, la institución del Estado encargada de implementar políticas para el progreso de las mujeres, ha venido decayendo en forma constante desde 2002[3]. El Comité CEDAW se refirió a esta situación en sus observaciones generales de 2004 pero nada ha cambiado desde entonces[4]. - El 90% del trabajo doméstico en Argentina lo realizan las mujeres. El Estado tampoco ha implementado la recomendación que recibiera del Comité CEDAW en cuanto a incorporar esta clase de trabajo en las cuentas nacionales. - Mientras que los hogares encabezados por mujeres registran las tasas de ingresos más bajas, sumadas a las tasas de desempleo más altas, los Planes Nacionales para la Vivienda dan preferencia a los hogares en los que hay un hombre y una mujer a cargo de la familia, lo que resulta en discriminación para las familias encabezadas por mujeres en cuanto al derecho a la vivienda.
Celebramos el firme compromiso del estado argentino con los derechos humanos y es precisamente por esa razón por la que le exigimos más en términos de igualdad para las mujeres y las niñas.
[1] Escrito por Alejandra Sardá – Mulabi/Iniciativa por los Derechos Sexuales- en base a informaciones proporcionadas por Mabel Bianco (FEIM). Agradecemos a Kim Vance, de ARC International, por haberlo leído y al Center for Women’s Global Leadership por haber accedido a que este texto fuera presentado en su nombre ante el Consejo. [2] 1: Tomar medidas adicionales para abordar toda clase de discriminación contra las mujeres (Reino Unido, México); 17. Continuar con sus esfuerzos por combatir toda forma de discriminación contra las mujeres; garantizar que las víctimas de violencia doméstica obtengan remedios y los perpetradores sean llevados ante la justicia, tal como lo recomendara el Comité CEDAW (Canadá); 18. Incluir, de manera sistemática, una perspectiva de género en el proceso de seguimiento al EPU (Eslovenia)A/HRC/8/34, para. 64 [3] Contrainforme CEDAW 2002, Actualización 2004. Disponible en www.feim.org.ar. [4] Observaciones finales Comité CEDAW Argentina 2004. (arriba) |
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